Breves del 5 de junio de 2026
El S&P 500 avanzó 0.41%, mientras que el Nasdaq retrocedió 0.53% debido a una rotación de capital desde el sector tecnológico hacia sectores más cíclicos como salud y financieras. Este movimiento impulsó al Dow Jones, que ganó 1.73%, y también favoreció al Russell 2000.
Los mercados asiáticos registraron caídas importantes. La bolsa de Corea llegó a perder hasta un 7%, mientras que Tokio retrocedió 1.2%, en medio de la controversia generada por las emisiones de mega bonos de SK Hynix y Samsung. El costo potencial de estas operaciones podría equivaler al 1.2% del PIB de Corea del Sur para 2027.
La atención de los inversores estaba centrada en el informe de empleo de Estados Unidos. El consenso esperaba la creación de 85,000 puestos de trabajo, mientras que algunas estimaciones de grandes participantes del mercado apuntaban a 92,000.
Sin embargo, el resultado sorprendió ampliamente al alza: se crearon 172,000 empleos y, además, los datos de los dos meses anteriores fueron revisados al alza en 93,000 puestos adicionales.
La tasa de desempleo se ubicó en 4.3%, mientras que los salarios crecieron un 0.3%, en línea con las expectativas del mercado.
Según estimaciones de JP Morgan, la probabilidad de obtener un dato de empleo tan sólido era cercana al 5%.
La fortaleza del mercado laboral provocó una reacción inmediata en los bonos del Tesoro estadounidense.
El rendimiento del bono a 30 años volvió a superar el 5%, alcanzando el 5.02%, ante la percepción de que la Reserva Federal podría verse obligada a mantener una política monetaria más restrictiva durante más tiempo o incluso considerar nuevas subidas de tasas.
La reacción en la renta variable fue negativa, aunque sin señales de pánico.
El Nasdaq llegó a caer alrededor de 1.4%, acercándose a una zona técnica importante cerca de los 16,705 puntos.
Las grandes tecnológicas tampoco lograron sostener el mercado. Los llamados «Siete Magníficos» mostraron debilidad y la subida de los índices continúa dependiendo de un grupo cada vez más reducido de acciones con fuerte momentum.
Diversos estudios muestran que la diferencia de comportamiento entre las acciones líderes y las de baja volatilidad se encuentra en niveles no vistos desde la era de la burbuja tecnológica.
El dólar mostró fortaleza tras la publicación del informe laboral, aunque los mercados continúan evaluando el impacto que estos datos podrían tener sobre las próximas decisiones de la Reserva Federal.
La amplitud del mercado mostró una mejora significativa. En la Bolsa de Nueva York se registraron 1,922 valores al alza frente a 823 a la baja, mientras que el oscilador McClellan continuó alejándose de territorio negativo.
Los analistas siguen vigilando los niveles técnicos del S&P 500.
La zona comprendida entre 7,500 y 7,550 puntos se considera un soporte crítico. La elevada sobrecompra y el optimismo extremo observados en algunas métricas mantienen viva la posibilidad de correcciones abruptas si el sentimiento cambia.
Las tensiones geopolíticas en Oriente Medio continúan generando incertidumbre. Las dificultades para alcanzar acuerdos en la región siguen aportando volatilidad adicional a los mercados globales.
En el mercado energético, las exportaciones de petróleo de Irán han caído desde casi 2 millones de barriles diarios hasta aproximadamente 393,000 barriles por día, niveles comparables a periodos de fuertes sanciones internacionales.
Bitcoin retrocede alrededor de 3.5% y cotiza cerca de los 61,600 dólares.
El activo se aproxima a una zona técnica relevante asociada con su media móvil de 200 sesiones. Una pérdida sostenida de los 58,000 dólares podría abrir la puerta a una nueva fase de debilidad para el mercado de criptomonedas.
Google se encuentra entre los protagonistas de una nueva fase de captación de capital. Según Goldman Sachs, diversos fondos institucionales están reduciendo exposición en algunas tecnológicas consolidadas para financiar nuevas oportunidades de inversión, incluyendo futuras colocaciones de empresas de alto crecimiento.

