Mercado sin Protección: Skew en Mínimos Históricos y Presión Persistente de los Bonos
Los mercados continúan bajo la sombra de la crisis de bonos, pero un dato resulta especialmente revelador. El coste de asegurar carteras contra caídas se encuentra en niveles extremos de complacencia. Pese a la tensión en la deuda soberana, casi nadie está dispuesto a pagar por protección.
Skew del S&P 500 en Percentil 2
El skew a tres meses del S&P 500, que mide el precio relativo de los seguros contra caídas frente a los de subidas, se sitúa en el percentil 2 histórico. Es decir, raramente ha habido tan poco interés por cubrir el downside. Según datos de Mellody y Nomura, el indicador está en mínimos de un año.
Las explicaciones apuntan a una reducción agresiva de apalancamiento y exposición por parte de los grandes fondos, que habrían “neteado” carteras hasta el punto de no necesitar coberturas. Al mismo tiempo, la avalancha de productos estructurados está inundando el mercado de volatilidad vendida, hundiendo aún más el precio de los puts. El resultado es un mercado prácticamente desprotegido. Ante un catalizador negativo de peso, la caída podría acelerarse con rapidez.
Bonos: Presión Global sin Pausa
La rentabilidad del bono estadounidense a 30 años se mueve en torno al 5,29%. El alemán a 30 años cae otro 0,58% y el estadounidense un 0,20% en la apertura. El movimiento es global: suben las rentabilidades en Japón, Europa, Australia y Nueva Zelanda. Esta última ha subido tipos 25 puntos básicos.
El bono estadounidense a 10 años cotiza en el 4,81%, máximos de largo plazo. Varias voces sostienen que hasta que no alcance el 5% la presión no cederá. Las causas son múltiples y simultáneas: tensiones geopolíticas, petróleo, una Reserva Federal percibida como dura, la competencia de los hiperescaladores que emiten deuda para financiar el gasto en inteligencia artificial y, sobre todo, una profunda desconfianza hacia gobiernos que no controlan déficits ni deudas.
Inteligencia Artificial: Inversiones que Quizá no se Recuperarán
Citron Research ha señalado con claridad que muchos de los que están dedicando cantidades astronómicas a la inteligencia artificial probablemente nunca recuperarán esa inversión. El paralelismo con la burbuja de la fibra óptica previa al año 2000 resulta difícil de ignorar.
Paralelamente, el precio del token continúa bajando, algo positivo para la adopción masiva de la tecnología pero negativo para los modelos cerrados. La competencia de los modelos abiertos chinos está forzando ajustes. Un ejemplo reciente es la activación de versiones que prometen consumir un 25% menos de tokens.
Posicionamiento de los CTA según Bank of America
El informe de CTAs de Bank of America muestra un posicionamiento extremadamente largo en renta variable. En el S&P 500 los gestores de tendencia están largos al 60% en el corto plazo, al 100% en el medio y al 100% en el largo. En el Nasdaq las cifras son similares (81% corto, 93% medio, 100% largo).
Los niveles de activación de cierres de largos se sitúan en 7.544 para el futuro del S&P 500 y en 28.236 para el Nasdaq 100. Con el Nasdaq cerca de 29.079, la distancia se ha reducido de forma notable. En bonos, los CTAs permanecen muy cortos. Niveles a vigilar: 109,35 en el futuro del bono a 10 años y 110,69 en el de 30 años.
Volatilidad Anómala y Capitulación de Coberturas
Mellody destaca un comportamiento inusual: la bolsa ha bajado mientras la volatilidad se desplomaba. Lo normal es lo contrario. Describe una “capitulación épica” de quienes tenían coberturas y las han vendido con pérdidas. La correlación a un mes entre el VIX y el S&P 500 (invertida) ha caído al percentil 2. El termómetro del miedo se ha desconectado del paciente.
En agosto la volatilidad realizada de los días alcistas duplicó la de los días bajistas (ratio 2,2 en el S&P 500 y 1,9 en el Nasdaq). Lo habitual es que las caídas sean más violentas. Cuando la volatilidad está tan comprimida, el próximo movimiento de cierta envergadura —al alza o a la baja— tiende a amplificarse.
Además, la volatilidad de la volatilidad de los bonos se encuentra en máximos, impulsada por un comprador grande e inusual que acumula protección contra fuertes subidas de tipos.
Geopolítica y Petróleo
Las bolsas japonesa y coreana registraron pérdidas de entre el 2% y el 3%. El bono japonés a 10 años alcanzó el 3,01%, máximos desde 1996. Crece el temor a una repatriación masiva de capitales.
El petróleo llegó a tocar los 92,29 dólares tras ataques estadounidenses a petroleros iraníes en respuesta a agresiones previas. Irán replicó atacando bases en Jordania y Baréin. El conflicto en Ucrania también se complica. Los derivados monetarios asignan ya un 68% de probabilidad a una subida de tipos en la reunión de septiembre.
Dell y el Tablero de Apertura
Dell se revaloriza en torno al 7% gracias a pedidos muy fuertes de servidores de inteligencia artificial y a un repunte del 20% en su división de PCs.
En el tablero, el S&P 500 cotiza plano cerca de 7.646, el Nasdaq en 29.113 y el oro pierde la media de 200 sesiones al situarse en 4.376. El petróleo se mantiene alrededor de 90,22 dólares.
Conclusión: Complacencia Peligrosa
La combinación de un skew en mínimos históricos, CTAs muy largos, volatilidad comprimida y presión persistente de los bonos configura un mercado frágil. La falta de protecciones hace que cualquier catalizador negativo pueda traducirse en movimientos rápidos y amplificados.
Los niveles técnicos del S&P 500 (soporte en 7.572 y especialmente 7.500) y los umbrales de los CTAs merecen máxima atención. En un entorno donde casi nadie está cubierto, la prudencia no es opcional.

