Breves del 2 de julio de 2026
Meta sorprendió al mercado con un alza del 8.8%, impulsando a los «Siete Magníficos», que avanzaron en conjunto un 1.6%. Sin embargo, el resto del sector tecnológico mostró una realidad muy distinta: los semiconductores retrocedieron un 6%, las compañías de memorias cayeron un 11% y empresas como CoreWeave y Nevius registraron pérdidas de entre 13% y 15%, reavivando el debate sobre si el sector atraviesa una simple corrección o el inicio del desinfle de una burbuja.
La cesta de acciones de alta beta y momentum elaborada por Goldman Sachs cayó un 10% en una sola sesión, el mayor desplome diario desde la crisis provocada por el COVID-19. Mientras tanto, el Nasdaq retrocedió 1.5%, el S&P 500 perdió 0.22% y el Dow Jones apenas cedió 0.03%, reflejando un mercado con elevada dispersión y creciente percepción de riesgo.
Los inversionistas minoristas continúan reduciendo su exposición a las grandes tecnológicas. Durante la última semana, las Big Tech representaron apenas el 6% del volumen operado por este segmento, el nivel más bajo de los últimos cuatro años. En contraste, el flujo continúa concentrándose en el sector de semiconductores, que acumula una subida del 237% en apenas catorce meses, alimentando comparaciones con la burbuja tecnológica del año 2000.
La atención del mercado se concentraba en el reporte de empleo de Estados Unidos. El consenso esperaba la creación de 115,000 nuevos puestos de trabajo, mientras que algunos grandes bancos proyectaban alrededor de 137,000. Un dato inferior a 70,000 era considerado por JP Morgan como un escenario de fuerte impacto negativo para Wall Street.
Bitcoin logró mantenerse firme pese al aumento de la volatilidad y avanzó 0.98% hasta los 60,554 dólares. El oro continuó defendiendo el soporte de los 4,000 dólares por onza, mientras el petróleo cayó 1.17% hasta 67.78 dólares por barril, reflejando el optimismo del mercado respecto a la normalización del tráfico marítimo en Oriente Medio.
Desde el punto de vista técnico, el S&P 500 continúa moviéndose dentro de un rango lateral comprendido entre los 7,232 y los 7,600 puntos. La zona de 7,500-7,550 representa la principal resistencia, mientras que los 7,200 puntos se mantienen como el soporte crítico cuya pérdida podría acelerar la volatilidad.
La competencia en inteligencia artificial continúa intensificándose. Anthropic anunció el lanzamiento gratuito de Fable 5 hasta el 7 de julio, mientras Estados Unidos acelera la liberación de modelos de frontera para mantener su ventaja frente a China. Paralelamente, algunas compañías del sector ya buscan respaldo gubernamental ante el elevado costo del desarrollo de estas tecnologías.
Japón modificó su estrategia para contener la depreciación del yen, optando por intervenciones menos visibles en el mercado cambiario. Con el dólar cotizando cerca de los 162.25 yenes, los operadores permanecen atentos a una posible actuación del Banco de Japón si el tipo de cambio vuelve a aproximarse a los niveles considerados críticos.
La situación geopolítica continúa generando incertidumbre. Irán mantiene su intención de imponer peajes al tránsito marítimo en la región, mientras el mercado petrolero sigue descontando una normalización del tráfico comercial que todavía no se refleja plenamente en la actividad real.
El informe oficial de empleo de Estados Unidos sorprendió negativamente al mostrar la creación de apenas 57,000 nuevos puestos de trabajo, muy por debajo de los 110,000 esperados por el consenso y de los 137,000 proyectados por varios bancos de inversión. La cifra representó una de las mayores sorpresas macroeconómicas del año.
Pese al débil dato laboral, los mercados reaccionaron de forma inesperadamente positiva y continuaron cerca de máximos históricos. JP Morgan había estimado apenas un 5% de probabilidad de un dato inferior a 70,000 empleos y esperaba una caída cercana al 2% en las bolsas, escenario que finalmente no se materializó.
El debilitamiento del mercado laboral provocó una caída del dólar frente a las principales divisas. El euro avanzó 0.65% frente al billete verde y el dólar descendió hasta la zona de 112 yenes, aumentando las especulaciones sobre una posible intervención del Banco de Japón.
El panorama laboral estadounidense se deterioró aún más tras revisarse a la baja en 74,000 empleos las cifras correspondientes a los dos meses anteriores, reforzando la percepción de una desaceleración más pronunciada de la actividad económica.
La tasa de desempleo descendió hasta el 4.2%, ligeramente mejor que el 4.3% previsto. Sin embargo, las discrepancias entre las distintas encuestas y metodologías utilizadas en el informe han generado dudas sobre la verdadera fortaleza del mercado laboral estadounidense.
Tras la publicación del reporte de empleo, el mercado ajustó rápidamente sus expectativas sobre la política monetaria de la Reserva Federal. Los contratos de futuros pasaron a descontar que cualquier movimiento adicional sobre las tasas de interés podría retrasarse hasta diciembre, modificando significativamente las previsiones previas.
La volatilidad también golpeó a Asia. Samsung retrocedió un 9% y SK Hynix perdió alrededor de un 14.6%, mientras JP Morgan advirtió que el sector de semiconductores enfrenta crecientes dificultades para sostener el ritmo de crecimiento observado durante los últimos meses.
En el mercado energético, Irán mantiene aproximadamente el 90% de su producción petrolera flotando en buques sin comprador, mientras Arabia Saudita ya produce a niveles previos al conflicto. La evolución del Estrecho de Ormuz seguirá siendo uno de los principales focos de atención para los mercados internacionales.
La próxima semana estará marcada por el seguimiento a las revisiones del mercado laboral estadounidense, la evolución de las expectativas sobre la Reserva Federal y la posibilidad de nuevas intervenciones del Banco de Japón si continúa la volatilidad en el mercado de divisas.

