El Yen Japonés Concentra la Atención de las Manos Fuertes y la Crisis de Bonos Persiste
El yen japonés es en estas horas el activo más mencionado por las manos fuertes. El cruce dólar-yen se está debilitando con fuerza y el yen recibe entradas masivas de capital por repatriaciones y por las expectativas de subidas de tipos en Japón. Durante la noche el par llegó a la zona de 152.85, aunque posteriormente rebotó. Ha perdido la media de 200 sesiones y algunos bancos de inversión ya advertían de problemas por debajo de 155. El siguiente soporte se sitúa en la nueva banda inferior de Mogalef, en torno a 150.82.
El Riesgo del Carry Trade de 2.35 Billones
La nerviosidad de las manos fuertes no es casual. El endeudamiento internacional denominado en yenes alcanza los 2.35 billones de dólares. Durante décadas los inversores se financiaron en yenes a tipos muy bajos e invirtieron en activos de mayor rentabilidad en el resto del mundo. Un desmontaje rápido de este carry trade provocaría ventas forzosas de activos a escala global y sería potencialmente devastador.
El equilibrio del dólar-yen es altamente político y afecta tanto a Estados Unidos como a Japón. Incluso podría influir en la decisión de la Reserva Federal de la próxima semana. En Japón ya han aparecido intervenciones verbales en sentido contrario: no se permitirá un fortalecimiento excesivo del yen porque perjudicaría gravemente las exportaciones.
La Crisis de Bonos No Está Resuelta
Los bonos continúan deteriorándose. El bono alemán a 10 años cae un 0.64% y el estadounidense a 30 años retrocede un 0.20%, con una rentabilidad que se sitúa en torno al 5.26%, un nivel todavía extraordinariamente tenso.
El problema no se limita a la inflación generada por el petróleo. Estados Unidos arrastra un volumen de deuda y un déficit presupuestario de enorme magnitud. A esto se suma la competencia directa de los hiperescaladores. Según datos de Bloomberg, la deuda de los hiperescaladores más Nvidia (incluyendo vehículos fuera de balance) en el tramo de alrededor de 10 años representa ya el 68% de lo que emite el Tesoro en ese mismo vencimiento. Hace años esa cifra no superaba el 10%. Además pagan un cupón más alto, lo que intensifica la competencia por el capital.
Correlación Extremadamente Baja y Riesgo de Explosión de Volatilidad
Un trabajo de Goldman Sachs muestra que la correlación realizada a seis meses del S&P 500 se sitúa en apenas el 11%. En los últimos 25 años solo se han visto niveles tan bajos en febrero de 2007 y en enero de 2018, justo un mes antes de la explosión de volatilidad de febrero de 2018.
Cuando la correlación entre los componentes del índice es tan reducida, la corrección habitual suele producirse mediante un fuerte aumento de la correlación y de la volatilidad, normalmente en un movimiento bajista que pone a todos los valores de acuerdo. La situación actual, en la que cada valor se mueve de forma independiente, no suele ser sostenible.
Verano Tranquilo en Superficie, Turbulento por Debajo
Entre el Memorial Day y el Labor Day de 2026 el S&P 500 ponderado por capitalización subió un 4% y el de igual ponderación un 7%. Sin embargo, el par de momentum tecnológico de Goldman Sachs registró el peor bimestre de su historia, con una caída del 50%. Estas cifras tan extremas se explican porque el factor combina largos en los valores de mayor tendencia y cortos en los más débiles. La baja correlación actual está directamente relacionada con este comportamiento divergente.
Calendario Clave y Estacionalidad
Esta semana el miércoles el Tesoro anunciará el tamaño de sus recompras, un dato que suele mover los bonos. El jueves se publican los precios de producción, los resultados de Oracle y se celebra la conferencia tecnológica de Goldman. El viernes llega el IPC, la cita más importante de la semana. El 16 de septiembre se reúne la Reserva Federal y el 18 el Banco de Japón, donde algunos se preguntan si podría llegar a subir 50 puntos básicos, algo impensable en los últimos 45 años. El 3 de noviembre se celebran las elecciones de medio término.
Las probabilidades de subida de tipos en septiembre oscilan entre el 50% y el 65%. Desde 1950 septiembre arroja una rentabilidad media del -0.6% (-0.8% en años de medio término). En cambio, octubre sube un 3% y noviembre un 2.7% en esos mismos años electorales. Si la estacionalidad se cumple, resistir hasta las elecciones podría abrir un último trimestre más constructivo.
Petróleo y Geopolítica
El petróleo vuelve a protagonizar la sesión con una subida del 2.84% hasta 94.13 dólares. El crack spread con el diésel se acerca a los 100 dólares, lo que situaría el diésel cerca de los 200 dólares por barril equivalente. La ofensiva de los hutíes contra objetivos petroleros saudíes no militares complica aún más el panorama. La sensación es que Irán mantiene como objetivo principal mantener los precios energéticos elevados hasta las elecciones de noviembre.
Conclusión: Yen, Bonos y Correlación en el Centro
El yen concentra la atención de las manos fuertes por el riesgo sistémico que supone el carry trade de 2.35 billones. Al mismo tiempo, la crisis de bonos permanece sin resolver debido a la deuda pública, el déficit y la competencia de los hiperescaladores, que ya representan el 68% de las emisiones del Tesoro en el tramo de 10 años.
La correlación del S&P 500 en mínimos de 25 años añade un factor de riesgo adicional de explosión de volatilidad. El petróleo en 94 dólares y el calendario macro de esta semana (recompras del Tesoro, PPI, Oracle, IPC y decisiones de la Fed y del BoJ) configuran un entorno exigente que exige máxima selectividad y vigilancia de los niveles técnicos clave.

