Breves de Pre/Apertura del 13 de agosto de 2026.

La sesión dejó una imagen de aparente tranquilidad, pero con señales mixtas bajo la superficie. El S&P 500 cerró prácticamente sin cambios en 7,774 puntos y el Nasdaq se mantuvo cerca de 29,800. El rango intradía fue el más estrecho del año, algo llamativo considerando que el volumen negociado aumentó respecto a jornadas anteriores.
La concentración del mercado sigue siendo elevada. Dentro de las llamadas «Siete Magníficas», Nvidia fue una de las pocas compañías que logró avances, apoyada por el buen comportamiento del sector de semiconductores. El ETF MAGS continúa alejándose de niveles técnicos relevantes mientras las grandes tecnológicas siguen representando cerca del 40% de la capitalización del mercado estadounidense.
El impulso de la inteligencia artificial continúa siendo el principal motor del sector tecnológico. Las empresas vinculadas a infraestructura, centros de datos y computación en la nube registraron fuertes avances, impulsadas por la creciente demanda de GPU y servicios de IA. Samsung y otras compañías relacionadas con semiconductores destacaron entre los mayores ganadores de la jornada.
JP Morgan mantiene una visión constructiva sobre el sector. El banco estima que la cartera de pedidos de los grandes hiperescaladores de inteligencia artificial ha crecido alrededor de un 150%, hasta aproximadamente 1.7 billones de dólares, mientras que el gasto de capital aumenta cerca de un 80%. Según su análisis, el crecimiento potencial de ingresos podría superar ampliamente las inversiones realizadas, lo que seguiría respaldando las valoraciones de las grandes tecnológicas.
Los indicadores de momentum continúan favoreciendo a los sectores ligados a inteligencia artificial y semiconductores. Empresas como Nvidia, AMD y Super Micro Computer siguen liderando el comportamiento relativo del mercado, mientras que segmentos como software e internet muestran un desempeño más débil.
En el frente macroeconómico, la inflación sigue siendo el principal punto de atención. Aunque el último dato de IPC fue recibido positivamente por el mercado, la tasa interanual permanece en torno al 3.5%, todavía lejos del objetivo del 2% de la Reserva Federal. Los inversores esperan ahora el dato de precios al productor (IPP) y su impacto sobre el índice PCE, la medida de inflación preferida por la Fed.
Tras los últimos datos económicos, el mercado descuenta aproximadamente un 35%-38% de probabilidad de una subida de tasas en la reunión de septiembre de la Reserva Federal. El próximo informe de inflación será determinante para las expectativas de política monetaria.
En Europa, el escenario es diferente. La mayoría de los economistas consultados por Reuters espera que el Banco Central Europeo adopte una postura más restrictiva y vuelva a subir tasas en septiembre. Esta divergencia entre la Fed y el BCE podría convertirse en un factor importante para los mercados de divisas y renta fija durante las próximas semanas.
El mercado de bonos continúa enviando señales de cautela. La reciente subasta de bonos estadounidenses a 10 años fue una de las más débiles de las últimas décadas, reflejando las preocupaciones sobre el crecimiento de la deuda pública y las necesidades de financiación del Tesoro. Los elevados rendimientos siguen siendo una fuente de presión para las valoraciones de los activos financieros.
En materias primas, el petróleo retrocedió alrededor de un 2% después de que los inventarios estadounidenses registraran el mayor incremento desde enero de 2023. La subida de existencias compensó temporalmente las preocupaciones geopolíticas en Oriente Medio. Sin embargo, las tensiones en Ormuz y Bab el-Mandeb continúan presentes y siguen limitando la normalización del tráfico marítimo.
La gasolina en Estados Unidos volvió a superar los 4 dólares por galón por tercera vez en el año, un factor con implicaciones tanto económicas como políticas debido a su impacto directo sobre el consumidor.
Otro tema relevante fue la devolución masiva de aranceles a grandes compañías estadounidenses. Empresas como Apple, Nike, FedEx y Amazon figuran entre las principales beneficiadas, generando un importante alivio financiero para el sector corporativo.
Desde una perspectiva estacional, los inversores deben recordar que agosto y septiembre han sido históricamente los meses más débiles para la renta variable estadounidense. La combinación de valoraciones elevadas, baja volatilidad implícita y elevada concentración en tecnología mantiene vigente el riesgo de movimientos bruscos si aparecen sorpresas macroeconómicas o geopolíticas.
Por ahora, el mercado sigue respaldado por la fortaleza de la inteligencia artificial y los semiconductores, pero la evolución de la inflación, los bonos y las decisiones de los bancos centrales serán los factores que determinen si el rally puede extenderse o si se aproxima una fase de mayor volatilidad.

