El mercado resiste pese a todo lo negativo: ¿qué pasará si llega lo positivo?

Wall Street afronta las últimas horas de la sesión del viernes 25 de septiembre de 2026 con un tono generalizado al alza, algo que no se veía con claridad desde hace ocho o nueve sesiones. Durante ese periodo la debilidad bajo la superficie ha sido evidente: la mayoría de los valores cotizan en negativo, el Dow Jones y el Russell 2000 muestran un deterioro claro y la amplitud del mercado sigue siendo pobre. Aun así, el S&P 500 y el Nasdaq 100 mantienen una fortaleza sorprendente y se encuentran cerca de máximos históricos. La pregunta que se impone es sencilla: si el mercado aguanta con tanto viento en contra, ¿qué ocurrirá cuando los factores negativos empiecen a desaparecer?

Titulares positivos desde la cumbre Estados Unidos-China

Los comunicados oficiales de la cumbre entre Estados Unidos y China han sido optimistas. Se habla de un nuevo impulso a la relación bilateral, de enormes avances para ambos países y de la construcción de una relación constructiva de estabilidad estratégica basada en el respeto, la equidad y la reciprocidad. El presidente Trump ha anunciado que se reunirá de nuevo con Xi Jinping en noviembre en China y posteriormente en el G20 de diciembre en Miami. De momento, el escenario más probable sigue siendo la prórroga del acuerdo comercial actual, aunque los próximos encuentros podrían abrir la puerta a avances más ambiciosos.

Irán y el giro en el precio del petróleo

Las noticias procedentes de Irán han sido el principal catalizador de la sesión. El ministro de Exteriores iraní confirmó que Teherán presentó esta semana, a través de mediadores, una propuesta a Estados Unidos para reabrir el Estrecho de Ormuz y retomar las negociaciones con vistas a un acuerdo definitivo. Al mismo tiempo, Irán amenaza con una respuesta más amplia, incluyendo la extensión de la guerra al océano Índico, si vuelve a ser atacado. Las conversaciones muestran avances y Catar está ayudando a superar las diferencias. Teherán exige el levantamiento de las sanciones, la reanudación de las exportaciones de petróleo y el acceso a los fondos congelados.

El punto de inflexión se produjo cuando se informó que las conversaciones entre Estados Unidos e Irán habían entrado en una fase técnica. Esa noticia provocó un fuerte descenso del petróleo y un repunte en las bolsas alrededor del mediodía de Nueva York. El West Texas Intermediate cae un 2,77 % y el Brent un 3,26 %, aunque ambos continúan por encima de los 100 dólares. Además, los hutíes respaldados por Irán comunicaron a la Unión Europea que no atacarán barcos europeos en el Mar Rojo. De momento, estos reportes no han sido desmentidos, a diferencia de ocasiones anteriores.

Rusia-Ucrania y la ayuda militar

En el frente ruso-ucraniano las tensiones se mantienen. Putin afirmó que Rusia no está preparada para hostilidades con Europa, pero acusó a Kiev de atacar infraestructuras civiles y centros de votación. La administración Trump planea comprometer casi la totalidad de los 400 millones de dólares de ayuda militar a Ucrania antes de que expire el financiamiento el 30 de septiembre. Alrededor de 307 millones ya están comprometidos y se espera que los 93 millones restantes se aseguren antes de esa fecha.

Datos económicos: bienes duraderos y sentimiento del consumidor

Los pedidos de bienes duraderos de agosto se mantuvieron prácticamente sin cambios respecto a julio, con un crecimiento interanual del 8,4 %. Excluyendo el transporte, los pedidos aumentaron un 0,3 %. Los pedidos de bienes de capital no destinados a defensa, excluyendo aeronaves —un indicador clave de la inversión empresarial—, crecieron un 1,6 %, muy por encima de la previsión del 0,5 %. El salto se explica principalmente por el gasto en equipos de comunicación vinculados a la inteligencia artificial.

El índice de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan mejoró ligeramente hasta 48,1 desde la lectura preliminar de 47,8, aunque permanece en niveles históricamente bajos. Las valoraciones sobre la situación financiera personal y a un año vista empeoraron alrededor de un 10 %. Las expectativas de inflación a un año subieron al 4,6 %, su nivel más alto desde junio, y las de cinco años se situaron en el 3,4 %. Un detalle llamativo: desde enero el sentimiento de los republicanos se ha deteriorado un 20 %, más que el de los demócratas (13 %). Los altos precios del combustible y las disputas comerciales están afectando a los consumidores con independencia de su ideología.

Comentarios de la Reserva Federal y el mercado de bonos

Desde la Reserva Federal se insiste en que el mayor riesgo es que una inflación persistentemente alta se arraigue en las expectativas. El mercado de bonos está descontando un escenario estructural: la era de tipos de interés cero ha terminado y los tipos se mantendrán más elevados a largo plazo. Los rendimientos del bono a 20 años tocaron el 5,6 %, el de 30 años el 5,5 % y el de 10 años superó de nuevo el 5,2 % de forma momentánea. Las recientes subastas a cinco y siete años han mostrado una demanda débil pese a los elevados intereses ofrecidos.

Fortaleza de los índices y debilidad bajo la superficie

Pese a todos estos factores negativos —petróleo por encima de 100 dólares, bonos desplomados, amplitud deteriorada—, los principales índices resisten. El S&P 500 equiponderado sube un 0,38 % y el Russell 2000 un 0,17 %. La mayoría de los sectores cotizan en positivo, salvo energía, servicios de comunicación y real estate. La ciberseguridad cae un 2,52 % después de un comportamiento muy fuerte en las semanas previas. Los bancos rebotan ligeramente, aunque la brecha con el S&P 500 sigue siendo amplia.

Los Siete Magníficos avanzan un 0,16 % en conjunto. Microsoft destaca al marcar un nuevo máximo desde octubre de 2025 tras el anuncio de su consejero delegado de la mayor actualización de Copilot, concebida como un nuevo sistema operativo para el trabajo. Meta, tras una racha alcista espectacular, resta puntos. El ETF de semiconductores rinde 12,3 puntos porcentuales por debajo del Nasdaq 100 en lo que va del tercer trimestre, el peor rendimiento relativo desde 2022. Se observa un cambio de liderazgo hacia el software y los hiperescaladores, mientras los CDS (coste de protección frente al impago) de estas compañías siguen elevados, generando una divergencia con el comportamiento de las acciones.

Conclusión

El mercado está ignorando prácticamente todos los factores negativos: CDS disparados, amplitud muy pobre, rendimientos de los bonos en niveles no vistos en años y un sentimiento del consumidor deprimido. La estacionalidad de los próximos meses es históricamente favorable. La pregunta que queda abierta es qué ocurrirá si, de repente, alguno de esos obstáculos desaparece. Un acuerdo técnico con Irán que rebaje de forma sostenida el precio del petróleo, una prórroga clara de la tregua comercial con China o una moderación de los rendimientos de los bonos podrían abrir una vía alcista mucho más limpia. De momento, la resistencia de los índices principales es el dato más relevante de la sesión.

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Israel de Inverxionclub

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Me gusta estudiar el mercado y sus fundamentales financieros, contribuyo con el canal Inverxionclub donde llevamos un portafolio a mediano/largo plazo de acciones. Rising investrader & techie @Inverxionclub, tiktok: @el_isra

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