Bitcoin en un punto de decisión: la incertidumbre extrema entre toros y osos

El mercado de Bitcoin se encuentra en uno de los momentos de mayor incertidumbre de los últimos años. Cotizando en la zona baja de los 80.000 dólares, el activo enfrenta fuerzas contrapuestas que tiran con fuerza en direcciones opuestas. Los toros tienen argumentos técnicos sólidos, mientras que los osos señalan riesgos macroeconómicos y la falta de capitulación real en los indicadores on-chain. El resultado no se dilucidará en meses: la decisión parece inminente. O se rompe al alza hacia un nuevo máximo local por encima de los 87.000 dólares en las próximas semanas, o se confirma un falso breakout y los indicadores técnicos se derrumban con rapidez.

El caso alcista: técnicos que aún sostienen el precio

Desde una perspectiva puramente técnica, los toros disponen de varios elementos a su favor. Bitcoin generó un golden cross, corrigió después de él y ha logrado mantenerse por encima de la media móvil de 50 días. Todo el movimiento posterior al breakout hacia los 87.000 dólares puede interpretarse como una corrección normal que está retesteando el máximo previo. En ciclos anteriores, cuando se barre un mínimo tipo mecha y luego se consolida, suele formarse un nuevo máximo. Los toros argumentan que el patrón actual es similar: barrido de mínimos, posible consolidación de fin de semana y recuperación.

Además, Bitcoin se mantiene por encima de la media móvil de 50 semanas. Históricamente, cuando el precio supera y se sostiene sobre esta media al final de un mercado bajista de año post-halving, el bear market tiende a darse por terminado. El RSI también muestra un comportamiento coherente con el final de otros mercados bajistas: descenso a zonas bajas seguido de un rebote que sorprende a parte del mercado. Algunos analistas comparan la estructura actual con la de 2019, un bear market de aproximadamente nueve meses tras un techo de apatía. Si se acepta esa analogía, el precio podría simplemente seguir un patrón de escalones alcistas sin necesidad de una capitulación profunda.

El caso bajista: liquidez, tipos y falta de capitulación

Los osos, sin embargo, tienen puntos difíciles de ignorar. En 2019 el rally eufórico posterior se explicó en gran medida por la respuesta monetaria de la pandemia y la expansión del balance de la Reserva Federal. Actualmente no se observa una expansión similar del balance. El mercado se encuentra en una fase previa a cualquier posible expansión y, en el pasado, hizo falta una crisis para que esa expansión se materializara.

Los indicadores on-chain tampoco han reseteado de forma clara. El MVRV Z-score históricamente marca suelos cuando desciende por debajo de cero. Aunque los ETF han alterado en cierta medida estos comportamientos, la ausencia de una capitulación de precios sigue siendo un argumento relevante. Tras la primera subida de tipos en marzo de 2022, Bitcoin subió temporalmente y luego cayó. En 2015, tras una subida de tipos, el precio retrocedió alrededor de un 20 %. Si se promedian esos comportamientos, el escenario bajista apunta a una caída hacia el cuarto trimestre, posiblemente a mediados o finales de diciembre (alrededor del día 94 desde la subida de tipos, cuando actualmente se está en el día 30).

La duración actual del bear market ronda las 38 semanas, cercana a las 37 semanas de 2019. Sin embargo, en 2019 sí hubo capitulación de precios. Existen precedentes de bear markets más largos (como el de 2013-2014, de unas 59 semanas), pero en aquellos casos Bitcoin no se encontraba por encima de la media de 50 semanas.

El nivel crítico de los 83.000 dólares y el riesgo de falso breakout

El nivel de los 83.000 dólares se ha convertido en el punto de inflexión. Un cierre semanal por debajo de esa zona, especialmente tras una o dos semanas de consolidación, llevaría a muchos participantes a cuestionar por completo el breakout. En ese caso, el movimiento no se desharía a lo largo de varios meses: se desharía con rapidez. Los precedentes de 2015 y 2019 muestran que, una vez confirmado el falso breakout, el colapso puede completarse en dos o tres semanas. El total market cap muestra un patrón similar al observado tras el máximo de mayo: barrido de mínimos, rebote de unos días y posterior venta. Si se repite, el mínimo podría imprimirse en cuestión de días, no de meses.

Rendimientos, crecimiento y el riesgo de recesión

El rendimiento del bono a 10 años está mostrando signos de debilidad tras datos de CPI y PPI más calientes de lo esperado. Cuando los rendimientos bajan ante datos de inflación elevados, el mercado suele empezar a preocuparse más por el crecimiento que por la inflación. Históricamente, los mínimos de Bitcoin en años de midterms han coincidido con descensos del bono a 10 años después de las elecciones de mitad de mandato. Las probabilidades de una subida de tipos en octubre se sitúan en el 85 %. Si la Fed no sube, los rendimientos podrían rebotar y generar presión adicional sobre activos de riesgo.

El riesgo de recesión actual no es elevado según los initial claims y los paneles de riesgo, pero la llegada de IPOs relevantes como Anthropic y OpenAI introduce un elemento de timing. Un mercado bajista del S&P 500 sería el principal catalizador capaz de detener un eventual bull market de Bitcoin. La valoración del S&P frente al oro se encuentra lejos de los extremos de la era punto-com, pero la incertidumbre política y económica sigue elevada.

Valoraciones relativas frente a la plata y el oro

Frente a la plata, Bitcoin parece haber marcado un suelo suficientemente sólido. Frente al oro, la situación es menos clara. El ratio Bitcoin/oro podría todavía descender hacia la zona de 10, lo que, dependiendo del precio del oro, situaría a Bitcoin en rangos entre 40.000 y 70.000 dólares. El precedente de 1974 muestra que la plata puede consolidar en mínimos mientras el oro marca nuevos máximos, lo que permitiría que el ratio frente a la plata ya haya tocado suelo y el ratio frente al oro aún no.

Conclusión

Bitcoin se encuentra en un punto de decisión. Los indicadores técnicos favorecen a los toros y sostienen el precio por encima de medias clave. Los factores macroeconómicos, la ausencia de capitulación on-chain y el comportamiento histórico tras subidas de tipos en años de midterms dan argumentos a los osos. El cierre por encima o por debajo de los niveles críticos de los 83.000 dólares determinará en gran medida el sesgo de las próximas semanas. Si el soporte de la media de 50 días se mantiene, es razonable esperar un intento de nuevos máximos locales antes de fin de mes. Si se pierde, el movimiento bajista podría ser rápido y contundente. En un entorno de tanta incertidumbre, la disciplina de respetar los cierres y mantener una estrategia de acumulación gradual sigue siendo la aproximación más prudente.

Con información de Ben Cowen

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Israel de Inverxionclub

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Me gusta estudiar el mercado y sus fundamentales financieros, contribuyo con el canal Inverxionclub donde llevamos un portafolio a mediano/largo plazo de acciones. Rising investrader & techie @Inverxionclub, tiktok: @el_isra

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