Por qué el petróleo no se desploma pese a los acuerdos de Trump

Muchos operadores esperaban una caída mucho más pronunciada del crudo tras los anuncios del fin de semana. Sin embargo, ni el petróleo ni el diésel están corrigiendo de forma significativa. El diésel apenas cede en torno al 1 %. La razón principal radica en que, una vez analizado con detalle el acuerdo de diésel entre Estados Unidos y Rusia, aparecen dos debilidades estructurales evidentes. Las cantidades pactadas son homeopáticas en relación con el consumo mundial diario y, además, el acuerdo está condicionado a que las refinerías rusas no sufran los problemas actuales derivados de los ataques ucranianos.

Las limitaciones del acuerdo energético

Durante el fin de semana se ilustró de forma visual la magnitud real del pacto: si una garrafa de cinco litros representa el consumo mundial diario de combustible, el volumen acordado equivaldría a un pequeño vaso de colutorio. Las cifras son tan reducidas que carecen de capacidad para alterar de forma material el equilibrio de oferta y demanda global.

Como complemento, Trump anunció un supuesto acuerdo de alto el fuego energético entre Ucrania y Rusia. Kiev respondió que aún esperaba los detalles y Moscú no emitió comentario alguno. En las últimas horas los ataques han continuado en ambas direcciones: Ucrania sigue golpeando refinerías rusas y Rusia mantiene la presión sobre la infraestructura eléctrica ucraniana. El supuesto alto el fuego parece, por el momento, papel mojado.

A esto se suman nuevos incidentes en el Estrecho de Ormuz, con barcos atacados o afectados por minas, y dos violentos ataques de los hutíes contra aeropuertos de Arabia Saudita que han causado numerosas víctimas. Estados Unidos estudia si interviene en defensa del reino. El conjunto de estos factores explica por qué la corrección del crudo y del diésel es solo moderada.

El mercado sigue en manos de la alta tecnología

El impulso alcista se mantiene concentrado en los Siete Magníficos y, por extensión, en el S&P 500 y el Nasdaq. El S&P 500 de igual ponderación muestra un rebote mucho más tímido y todavía no ha logrado superar la media de 100 sesiones, nivel técnico clave. Seguimos, por tanto, en un mercado de dos velocidades.

En el segmento de memoria se observa debilidad: Samsung y SK Hynix ceden en torno al 3 % en Corea. En cambio, TSMC ha publicado unas ventas de 511.860 millones de dólares en septiembre, con un crecimiento interanual del 54,6 %. La demanda de CPUs vinculada a la inteligencia artificial es tan intensa que Intel, Qualcomm y AMD estarían valorando subidas de precios. El coste de los ordenadores podría encarecerse de forma notable si esta tendencia se consolida.

Señales extrañas en el mercado de opciones

Un gráfico de Goldman Sachs (Garrett) muestra una divergencia inusual. El sesgo de las calls a un mes del VIX (línea roja) y el sesgo de las puts del S&P 500 (línea azul) deberían moverse de forma relativamente paralela, ya que ambos instrumentos protegen contra un mismo escenario: una caída brusca de las acciones. Sin embargo, se están comprando calls del VIX mientras las puts del S&P 500 no reciben el mismo interés.

Según este análisis, resulta más probable un VIX por encima de 25 que un descenso del 2 % en el S&P 500. Las dos salidas posibles serían una corrección simultánea y brusca que dispare la volatilidad, o una subida lenta y controlada en la que las puts sigan perdiendo valor.

Recompras, capex y la regla de oro de la deuda

John Flut, de Goldman, insiste en que las recompras siguen siendo el soporte fundamental del mercado. Las previsiones de crecimiento del capex apuntan a una desaceleración a partir del primer trimestre de 2027 y a una caída más pronunciada en el tercer y cuarto trimestre de ese año. Históricamente, en las grandes revoluciones industriales el gasto de capital empieza a moderarse antes de que la bolsa marque techo.

Un gráfico relevante muestra el incumplimiento de la “regla de oro” de la deuda en varias economías. Cuando el tipo de interés que paga un Estado (R) supera la tasa de crecimiento nominal de su economía (G), la ratio deuda/PIB tiende a subir incluso en ausencia de déficit primario. Estados Unidos, Canadá, Italia, Reino Unido y Francia se encuentran en esa situación. Alemania, Australia, Japón, España y Suecia están en el caso contrario, lo que facilita una cierta dilución de la deuda.

Estacionalidad de los bonos y el efecto de las expulsiones del índice

Octubre presenta la peor estacionalidad para los bonos estadounidenses en los últimos 30 años, según datos de FTSE y Raymond James. Es el único mes con rentabilidad media negativa en el índice de bonos Bloomberg y, junto con abril, el periodo en el que más suele subir el rendimiento del bono a 10 años. Noviembre, por el contrario, suele ser mucho más favorable.

Un fenómeno curioso y persistente es el comportamiento de las acciones expulsadas del S&P 500 y del Russell 1000. En los 12 meses siguientes a su salida, estas compañías han generado en promedio un exceso de rentabilidad del 20 % respecto al índice, efecto que se mantiene hasta cinco años. Las que entran, en cambio, suelen hacerlo un 2 % peor que el índice en el primer año. La pauta de ir largo de las expulsadas (siempre que no estén al borde de la quiebra) y corto de las nuevas incorporaciones ha sido históricamente rentable.

Tablero de apertura y niveles técnicos

El tablero muestra un tono mayoritariamente positivo: DAX +0,43 %, Eurostoxx 50 +0,36 %, S&P 500 +0,24 % hasta 7.878 puntos, Nasdaq +0,21 % y Russell 2000 +0,17 %. El bitcoin aguanta en zona de soporte (+0,32 % hasta 83.956 dólares). El oro cede ligeramente (-0,15 % hasta 4.210 dólares) y el West Texas Intermediate baja un 0,60 % hasta 91,30 dólares, mientras el Brent apenas cede un 0,2 % y se mantiene en 104,5 dólares, cerca de máximos.

Desde el punto de vista técnico, el S&P 500 se mueve en la parte alta del lateral. La resistencia inmediata se sitúa en 7.900 (banda superior de Bollinger) y el nivel psicológico de 8.000 aparece como un obstáculo relevante. Entre 7.800 y 7.900 existe una densa zona de resistencias. Por abajo, la media de 50 sesiones en torno a 7.700 actúa como primer soporte, con un área muy sólida entre 7.600 y 7.700.

Conclusión

El mercado arranca la semana manteniendo el sesgo alcista, aunque sigue extremadamente dependiente de un reducido grupo de valores tecnológicos. Los acuerdos energéticos del fin de semana no han generado el alivio que muchos esperaban porque las cantidades son irrelevantes y las condiciones geopolíticas siguen siendo inestables. Las señales del mercado de opciones, el calendario de capex y la estacionalidad de los bonos configuran un entorno en el que la calma actual puede prolongarse, pero también en el que cualquier sorpresa tiene potencial para generar movimientos bruscos. La vigilancia sobre el comportamiento de la deuda y sobre la evolución de la amplitud del mercado sigue siendo prioritaria.

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Israel de Inverxionclub

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Me gusta estudiar el mercado y sus fundamentales financieros, contribuyo con el canal Inverxionclub donde llevamos un portafolio a mediano/largo plazo de acciones. Rising investrader & techie @Inverxionclub, tiktok: @el_isra

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