La gran rotación: el Nasdaq se desploma, pero el mercado sigue sano

Introducción

Quien haya visto solo el cierre del Nasdaq podría pensar que Wall Street entró en pánico. El índice tecnológico cayó 2.9% y los semiconductores tuvieron una de sus peores sesiones en años. Pero el mercado no está cayendo. Lo que ocurre es una de las rotaciones sectoriales más fuertes de los últimos meses: el dinero sale de la tecnología más inflada y entra en los sectores que se habían quedado atrás. En este análisis repasamos qué pasó, qué están descontando los bonos y qué niveles conviene vigilar.

Un día rojo que en realidad no fue bajista

El contraste fue enorme. Mientras el Nasdaq caía 2.9%, el S&P 500 de igual ponderación (RSP) subió 0.97%, el Dow Jones terminó plano y el Russell 2000 de pequeñas compañías avanzó ligeramente.

El golpe se concentró en los «picos y palas» de la inteligencia artificial. El índice de semiconductores se desplomó 6.7%, la peor caída en un día desde 2023 en varios índices del sector. En el índice de semiconductores de Filadelfia (SOX) fue la peor desde junio.

La amplitud dice otra cosa

Los datos de amplitud confirman que no fue un día bajista. Dos tercios de los valores del S&P 500 cerraron al alza, aunque el índice bajó más de 1%. Desde 1990 solo se han visto 13 sesiones con esa combinación.

En la Bolsa de Nueva York subieron 1,551 valores y bajaron 1,148. El oscilador de McClellan sigue dando una señal positiva. Además, las acciones que se consideraban en riesgo por la inteligencia artificial acumulan una subida de 11% desde finales de septiembre.

Los datos de Jefferies sobre ventas de clientes en tecnología muestran una salida masiva reciente. Ese dinero no abandona el mercado: rota hacia sectores tradicionales. La parte más débil siguen siendo los llamados neoclouds: una cesta de Bespoke de estos valores, con igual ponderación y rebalanceo mensual, muestra un desempeño muy pobre.

El bono a 10 años: un regalo para el resto del mercado

El movimiento más llamativo vino de la renta fija. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años volvió a perforar el 5% y se ubica en 4.98%. La caída de rendimiento de la sesión anterior fue la mayor desde el 10 de marzo de 2023.

Esto puede leerse de dos formas: los bonos descuentan un posible evento de crédito en la deuda ligada a la inteligencia artificial, o anticipan que el crecimiento de Estados Unidos podría torcerse. Probablemente ambas cosas.

Las señales de tensión en el ecosistema de IA se acumulan. Usuarios de planes premium de ChatGPT reportan mensajes de capacidad saturada, lo que sugiere problemas de cómputo en OpenAI. La compañía busca 30,000 millones de dólares con una valoración que ahora se sitúa en 1.25 billones, por debajo de los 1.4 billones de hace poco. SpaceX, por su parte, busca otros 40,000 millones. Es la fase típica de sobrecapacidad de toda gran revolución tecnológica: el capex excesivo se depura antes de que lleguen años de crecimiento más sano.

Lo que ve Charlie McElligott: la cola izquierda se reprecia

El estratega Charlie McElligott publicó un informe clave sobre este cambio de régimen. Su idea central: el mercado está repreciando la cola izquierda, la parte de la distribución donde viven los escenarios de grandes caídas.

Durante meses nadie se cubría. Ahora, con prisa, regresa la cobertura masiva: suben la volatilidad, el skew y la volatilidad de la volatilidad. La relación clásica vuelve a funcionar: cuando cae la bolsa, sube la volatilidad. Y los bonos recuperan su papel de refugio, con fuertes compras de calls sobre futuros del Tesoro a 5 y 10 años y rendimientos en mínimos de un mes.

La secuencia que detonó el miedo

Según el análisis, la cadena de acontecimientos fue:

  • Anthropic y OpenAI reportan ingresos por debajo de lo esperado.
  • Gartner emite un aviso sobre los neoclouds.
  • Varias salidas a bolsa del ecosistema de IA son mal recibidas.
  • Lam Research da previsiones decepcionantes y el mercado concluye que el capex se está aplanando.
  • Meta anuncia ampliaciones de capital enormes.
  • Se recortan de golpe las proyecciones de rentabilidad de la IA.

El punto clave: la IA sostenía el crecimiento

Durante 2026 se asumió que el capex «infinito» en IA se filtraría a la economía y mantendría el PIB nominal de Estados Unidos por las nubes. Si ese gasto se enfría, esa premisa deja de ser válida. Eso es lo que empiezan a cotizar los bonos. Al principio su subida fue un cierre de cortos; ahora descuentan problemas de crecimiento. Incluso si todo sigue bien en la IA, las depreciaciones harán que el capex deje de crecer al ritmo actual.

Flujos mecánicos: un riesgo asimétrico

El informe cuantifica los flujos de dealers, CTAs y fondos de control de volatilidad:

  • Si el S&P 500 sube 1%, compran 24,000 millones de dólares. Si sube 5%, no compran nada: ya están al máximo.
  • Si cae 1%, venden 34,000 millones; con -2%, 77,000 millones; con -3%, 134,000 millones; con -4%, 187,000 millones; y con -5%, 225,000 millones.

Por eso un ajuste puede ser rápido: los algoritmos venden solos, sin que nadie cambie de opinión. No significa que vaya a ocurrir, pero cualquier subida avanzará sin ese apoyo.

Otros frentes: petróleo, oro y Europa

  • Western Digital cae 6% pese a resultados aparentemente buenos; el mercado castiga al grupo de memorias.
  • Moderna llegó a caer 25% en la sesión por problemas en un tratamiento oncológico.
  • Los bonos franceses siguen bajo presión tras el rechazo de los presupuestos: el diferencial con el bund alemán llega a 176 puntos básicos y podría acercarse a 200.
  • El petróleo sube 1.30% hasta 100.76 dólares por barril tras amenazas cruzadas entre Estados Unidos e Irán. Un ataque a refinerías agravaría el problema del diésel.
  • El oro baja 0.80% a 4,028 dólares por onza y defiende el soporte de 4,000, con mínimo nocturno en 4,001.
  • La encuesta AAII muestra pesimismo: 45.8% bajistas frente a 36.9% alcistas.

Niveles técnicos del S&P 500

Los futuros del S&P 500 están planos en 7,700. El soporte clave es la media de 100 sesiones en 7,600; perderla podría llevar al índice a la banda inferior de Mogalef en 7,488. En el contado, la zona 7,600-7,650 es un soporte muy fuerte; debajo, el siguiente soporte cuantitativo está en 7,500. Por arriba, la resistencia entre 7,800 y 7,900 es cada vez mayor.

Conclusión

Lo que se ve no es un mercado bajista, sino una gran rotación: la tecnología más inflada se desinfla y el resto del mercado respira, impulsado por la caída de los rendimientos del Tesoro. El riesgo real está en que la IA sostenía buena parte del crecimiento estadounidense y en la asimetría de los flujos mecánicos. Hoy se publican los PMI de Europa y Estados Unidos. Si las tecnológicas no se desploman de forma violenta, la estacionalidad positiva de fin de año y la posterior a las elecciones de medio término podría jugar a favor, siempre que la tensión geopolítica no lo arruine.

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Israel de Inverxionclub

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Me gusta estudiar el mercado y sus fundamentales financieros, contribuyo con el canal Inverxionclub donde llevamos un portafolio a mediano/largo plazo de acciones. Rising investrader & techie @Inverxionclub, tiktok: @el_isra

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