Wall Street dividido entre inteligencia artificial y el resto del mercado
Desde el 27 de agosto, Wall Street opera como dos mercados completamente distintos. Las compañías vinculadas a la inteligencia artificial han sostenido los índices, mientras el resto del mercado se debilita de forma clara. El miércoles 7 de octubre de 2026 las bolsas cerraron a la baja de manera generalizada, tanto en Estados Unidos como en Asia y Europa. Las tensiones en los mercados de bonos, especialmente en la zona euro, vuelven a ocupar el centro de la atención y plantean la pregunta de hasta cuándo podrá mantenerse esta divergencia. Algo tiene que ceder, y los catalizadores para que eso ocurra ya están sobre la mesa.
Tensiones geopolíticas y mercado del petróleo
En el ámbito geopolítico, el presidente Trump reiteró que se han entregado millones de barriles de petróleo y anticipó que los precios del crudo bajarán de forma considerable. El flujo a través del Estrecho de Ormuz parece haberse incrementado, aunque informes señalan un nuevo ataque a un buque en la costa de Omán y el lanzamiento de misiles hacia la zona. De momento, tanto el Brent como el West Texas Intermediate cerraron con leves descensos. El West Texas se mantiene en torno a los 90 dólares y el Brent cerca de los 104 dólares por barril.
Trump también señaló que está considerando suspender el impuesto federal a la gasolina, una medida que encajaría con la necesidad de captar apoyo de cara a las elecciones de medio mandato. En el plano de inventarios, se confirmó la mayor caída en seis semanas, tanto en inventarios comerciales como en la Reserva Estratégica de Petróleo, que se encuentra en mínimos desde la década de 1980. Francia, por su parte, liberará 10 millones de barriles de diésel de sus reservas estratégicas, anuncio que se espera junto a declaraciones sobre protestas estudiantiles, crisis agrícola y la delicada situación fiscal del país.
Actas de la Reserva Federal: inflación y el factor inteligencia artificial
Las actas de la última reunión de la Reserva Federal confirman que la inflación sigue siendo la principal preocupación. Los tipos se sitúan en el rango 3,75-4 % y la mayoría de miembros anticipa al menos una subida adicional antes de final de año. La economía está aguantando mejor de lo esperado, impulsada por el consumo y las grandes inversiones en inteligencia artificial. Los miembros consideran que la política monetaria aún no parece demasiado restrictiva, un mensaje claramente hawkish.
La inteligencia artificial aparece como un nuevo riesgo inflacionista. La Fed reconoce el auge de la inversión y su potencial para elevar la productividad, pero también advierte que puede impulsar la demanda agregada por encima de la oferta a través de salarios especializados, costes energéticos, materiales y necesidades de financiación. El enorme gasto en infraestructura de inteligencia artificial estaría presionando al alza las rentabilidades de los bonos del Tesoro al aumentar la oferta de deuda corporativa. Aun así, la Fed considera que las condiciones financieras siguen siendo relativamente favorables. El mercado descuenta una subida de 25 puntos básicos en los próximos tres meses, en torno al 4,14 %.
Subasta de bonos y tensiones en Europa
La subasta de 39.000 millones de dólares en bonos a 10 años se adjudicó a una rentabilidad del 5,3 %, la más alta desde noviembre de 2000. La demanda fue sólida: el bono se colocó 1,7 puntos básicos por debajo del nivel previo a la subasta y la participación de inversores indirectos (bancos centrales y compradores extranjeros) alcanzó el 80,3 %, una de las cifras más altas de la historia. El rendimiento llegó a marcar un máximo reciente del 5,36 %, pero cerró prácticamente plano.
En Europa la situación es más tensa. El rendimiento francés a 10 años cerró en el 4,85 %, el español en el 4,14 % y el británico en el 5,44 %. El Banco Central Europeo dejó claro que las turbulencias en la deuda francesa no son suficientes para reactivar compras de bonos. Francia estudia emitir más deuda a corto plazo para intentar estabilizar el tramo largo de la curva. La banca europea cayó un 4 % y cerró en su nivel más bajo en aproximadamente tres meses, con descensos destacados en BNP Paribas, Crédit Agricole y UniCredit.
Japón, con el bono a 10 años en el 3,1 %, reduce su incentivo a comprar deuda extranjera y prioriza su propia curva, lo que añade presión global a las rentabilidades. El euro se ha debilitado con fuerza y ha marcado nuevos mínimos de cierre desde mayo de 2025 frente al dólar, con niveles clave en torno a 1,12 y posibles objetivos hacia 1,10.
Dos mercados dentro de Wall Street
Desde el 27 de agosto el S&P 500 ha subido un 1,3 % y ha marcado nuevos máximos históricos. Sin embargo, si se excluyen las compañías relacionadas con inteligencia artificial, el índice habría caído un 5,2 %. Esta divergencia extrema solo se había observado de forma similar a finales de mayo y junio, cuando los semiconductores lideraron con fuerza antes de mostrar debilidad.
Los Siete Magníficos se encuentran en uno de sus mayores niveles relativos frente al S&P 500 desde mayo. La exposición de los fondos de cobertura a estos valores representa ahora cerca del 22 % de su exposición neta total a la renta variable estadounidense, máximo desde 2022. El posicionamiento en ETFs apalancados de semiconductores se ha recuperado, aunque permanece lejos de los máximos de junio y julio. Compañías de ciberseguridad como CrowdStrike cotizan a 40 veces ventas futuras, niveles extremos similares a 2020-2021.
Esta concentración deja dos caminos posibles. Si las condiciones macroeconómicas mejoran y las rentabilidades de los bonos y el petróleo se moderan, los sectores rezagados podrían liderar las subidas. Si, por el contrario, los tipos y el crudo permanecen elevados, la gran tecnología podría terminar corrigiendo junto al resto del mercado. El posicionamiento general del mercado se encuentra en mínimos de cinco años, lo que ofrece potencial de recuperación si la macro se calma, pero también eleva el riesgo de movimientos bruscos si la volatilidad repunta desde los actuales niveles extremadamente bajos (VIX en 15).
Conclusión
El mercado cotiza una dicotomía insostenible en el tiempo. La inteligencia artificial ha actuado como refugio por su capacidad de generar flujo de caja, su tamaño y su acceso privilegiado a financiación. Sin embargo, el posicionamiento ya es elevado, las valoraciones en segmentos relacionados empiezan a saturarse y las tensiones en los mercados de deuda —especialmente en Europa— no dan tregua. El S&P 500 sostiene los 7.800 puntos y los niveles de opciones en 8.000 y 8.050 actúan como posibles imanes, pero la asimetría actual invita a la cautela. Algo tiene que ceder: o el resto del mercado recupera terreno o la gran tecnología pierde su carácter de refugio. Las próximas sesiones, con datos de paro y la evolución de los bonos europeos, serán determinantes para definir qué camino toma el mercado.

