Mercado con récord histórico en la divergencia y nuevas tensiones energéticas

El mercado estadounidense permanece dividido de forma extrema. El spread entre el ETF de igual ponderación del S&P 500 (RSP) y el ETF tradicional ponderado por capitalización (SPY) ha alcanzado un nuevo récord, al menos desde 2003. Lo que en condiciones normales podría considerarse una diferencia razonable entre el resto del mercado y un índice cada vez más dominado por la inteligencia artificial y los Siete Magníficos se ha convertido en una separación histórica. Cada sesión la brecha se amplía un poco más. Mientras tanto, el petróleo y el diésel vuelven a subir con fuerza y los bonos se tensan de nuevo, afectando tanto al segmento de inteligencia artificial como al resto del mercado, que ya venía mostrando un comportamiento muy débil.

Presiones en el mercado energético

El petróleo avanza un 2,49 % y el diésel, el indicador realmente relevante para la economía real, sube un 2,5 % hasta 4,74 dólares, muy cerca de sus máximos históricos. El crack spread entre el crudo y el diésel se sitúa en 1,07. En la práctica, si el Brent cotiza en torno a 100 dólares, el diésel se estaría produciendo a niveles cercanos a 206 dólares. Se trata de un diferencial insostenible que la economía y la inflación no podrán absorber de forma indefinida. La transmisión del precio del diésel a la inflación es directa y está documentada en numerosos estudios.

Varios factores confluyen esta mañana. Irán ha realizado declaraciones agresivas en las que amenaza con volver a cerrar el Estrecho de Ormuz y atacar las rutas utilizadas por Estados Unidos. Axios, citando fuentes de alto nivel político, informa de que Estados Unidos estaría valorando un nuevo plan de ataques de envergadura contra infraestructuras energéticas, generales y nucleares iraníes, sin descartar que pudieran producirse antes de las elecciones de medio mandato. Israel considera más factible que cualquier acción se produzca después de los comicios, aunque no descarta la posibilidad de un movimiento previo. A esto se suman nuevos ataques de los hutíes contra instalaciones petroleras saudíes y el impacto del huracán en el Golfo de México, que ya ha provocado el cierre preventivo del 25 % de las instalaciones petroleras de la zona.

Bonos, déficit y competencia de la deuda tecnológica

El rendimiento del bono estadounidense a 10 años sube casi cinco puntos básicos y se sitúa en el 5,32 %. La presión no proviene únicamente de los déficits descontrolados de las potencias del G7. Existe una competencia directa y masiva por parte de las compañías de inteligencia artificial y tecnología que necesitan financiar sus planes de expansión. Según Reuters, Broadcom busca 50.000 millones de dólares para acuerdos recientes, Oracle avanza en otra gran operación de financiación y SpaceX persigue 40.000 millones. En total se trata de casi 150.000 millones de dólares en tres operaciones concurrentes que compiten con la deuda del Tesoro.

Esta demanda de financiación se refleja en los credit default swaps. El CDS de SpaceX tocó ayer récord histórico y se sitúa cerca de los 200 puntos básicos, un nivel que ya merece atención seria. Las coberturas frente a impagos continúan elevándose en todo el sector. Ayer la subasta de 39.000 millones de dólares en bonos a 10 años ofreció un respiro inesperado: se adjudicó al 5,30 %, por debajo del 5,316 % esperado, lo que demuestra que a estos niveles de rentabilidad sigue apareciendo demanda.

El gráfico más relevante: cortos récord en futuros del VIX

Goldman Sachs ha publicado un gráfico especialmente inquietante. Las gestoras de activos tradicionales (no los hedge funds especulativos) mantienen una posición neta corta récord en futuros del VIX desde 2014. El extremo actual supera incluso el de julio de 2024, que precedió a la explosión de volatilidad del 5 de agosto, cuando el VIX alcanzó 65. Estar corto de futuros del VIX equivale a apostar a que la volatilidad no subirá. Cuando el posicionamiento es tan extremo, cualquier sorpresa al alza puede provocar un cierre masivo de cortos (short squeeze). Goldman anticipa que la volatilidad se mantendrá pegajosa o al alza con independencia del comportamiento del mercado de acciones. Este es, probablemente, el dato más relevante de la jornada.

Lectura del paper de cierre de Goldman y datos de apertura

El análisis de Goldman de la sesión anterior subraya que las pequeñas compañías fueron las más castigadas por la subida de los bonos (-1,31 %), seguidas del Dow Jones (-0,66 %). El volumen permanece bajo tanto en las caídas como en las subidas (16,4 millones de acciones frente a una media diaria de 18,8 millones). Los cíclicos cayeron un 1,59 % frente a los defensivos, señal de búsqueda de refugio. En 17 de las últimas 20 sesiones el Russell 2000 ha tenido un comportamiento inferior al del Nasdaq. Las compañías más pequeñas y endeudadas son las que más sufren cuando los tipos suben.

El sector bancario acumula 16 sesiones negativas en las últimas 21, el peor mes desde noviembre de 1999. Históricamente el cuarto trimestre ha sido favorable para el sector financiero, pero el arranque no está siendo positivo. La temporada de resultados comienza el martes con JP Morgan, Citigroup y Wells Fargo. Las opciones descuentan para la sesión de hoy un movimiento reducido de ±0,41 %.

En el tablero de apertura se observa al DAX alemán cediendo un 0,55 %, el Eurostoxx 50 un 0,65 % y el Ibex un 0,69 %. El euro se sitúa en 1,1232 dólares. Bitcoin cae un 0,72 % hasta 82.685 dólares, zona de soportes delicada. El S&P 500 retrocede un 0,27 % hasta 7.831 puntos, el Nasdaq un 0,44 % y el Russell un 0,62 %. El oro avanza ligeramente un 0,13 % hasta 4.146,25 dólares por onza troy, mientras el petróleo sube un 2,80 % hasta 90,75 dólares por barril.

Conclusión

El mercado cotiza una dicotomía histórica entre el reducido grupo de valores vinculados a la inteligencia artificial y el resto de la economía. La combinación de un crack spread del diésel insostenible, tensiones geopolíticas crecientes en Oriente Medio, una competencia feroz por financiación entre las grandes tecnológicas y un posicionamiento extremo en cortos de volatilidad configura un entorno frágil. La subasta de ayer del Tesoro ofreció un alivio puntual, pero no resuelve el problema de fondo. Mientras el posicionamiento en VIX permanezca tan desequilibrado y el diésel continúe en zona de máximos, el riesgo de un movimiento brusco de volatilidad permanece elevado. Algo tiene que ceder, y los catalizadores para que eso ocurra se están acumulando.

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Israel de Inverxionclub

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Me gusta estudiar el mercado y sus fundamentales financieros, contribuyo con el canal Inverxionclub donde llevamos un portafolio a mediano/largo plazo de acciones. Rising investrader & techie @Inverxionclub, tiktok: @el_isra

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