El mercado da un giro brusco: de la euforia a la desconfianza

Ayer las bolsas cerraron con optimismo impulsadas por los resultados de las grandes tecnológicas. Hoy el panorama ha cambiado de forma radical. El Nasdaq cae un 1,62 %, el S&P 500 un 0,88 % y el Russell 2000 un 0,82 %. No se trata de una única causa que pueda relativizarse con facilidad. Es un conjunto de factores que se refuerzan entre sí y que revelan una profunda falta de confianza desde el episodio de CoreWeave.

El deterioro llega desde Asia y los semiconductores

La noche ha sido claramente negativa. El ETF de memorias (RAM) pierde un 3,78 % y borra por completo la subida del 3 % de la víspera. Los semiconductores ceden un 2,92 % tras haber ganado un 1,89 % el día anterior. En Corea, SK Hynix se desploma un 6,5 % y el Nikkei japonés cerró con una caída del 2,6 %. El ambiente se envenenó durante la madrugada a medida que el mercado digestaba los resultados de Meta y Tesla y se sumaban nuevas tensiones geopolíticas.

CoreWeave vuelve a ser el epicentro de las dudas

CoreWeave acumula una caída del 8,11 % desde el cierre del martes, incluyendo la sesión nocturna. Fue esta compañía la que originó el gran susto de la semana pasada al poner en evidencia las grietas en la financiación de la inteligencia artificial. Aquel episodio provocó compras masivas de bonos del Tesoro como activo refugio. Hoy esas compras han reaparecido con fuerza. El mensaje del mercado es claro: desde el lío de CoreWeave, la confianza no se ha recuperado.

Meta: buenos números, mala digestión

Meta presentó unos resultados sólidos en casi todas las líneas. Sin embargo, la rueda de prensa del consejero delegado no convenció. El valor, que llegó a subir un 5 % en el fuera de horas, se dio la vuelta y ahora apenas avanza un 0,6 %. El dato que más ha pesado es el flujo de caja libre negativo de 2.100 millones de dólares en el tercer trimestre. La compañía gastó 34.900 millones en infraestructura de inteligencia artificial, mientras su flujo de caja operativo fue de 32.800 millones. Es el primer trimestre con flujo de caja libre negativo desde 2012.

A esto se suman varios elementos adicionales. Los compromisos fuera de balance han subido hasta 76.000 millones de dólares. Además, Meta ha sido condenada a pagar 25.000 millones por un presunto engaño a clientes respecto al uso de sus datos (aunque cabe recurso). Y la compañía ha elevado de nuevo la previsión de gasto, lo que sugiere que la presión sobre el flujo de caja libre podría intensificarse. El mercado vuelve a formularse la misma pregunta: ¿cómo se va a pagar todo esto?

Tesla y la reducción de inversión

Los resultados de Tesla fueron correctos, pero el mercado se centró en la reducción de la inversión en capital. En el actual entorno, cualquier señal de ralentización del CAPEX se interpreta como un riesgo. El valor reaccionó a la baja y alimentó todavía más los nervios. Los buenos resultados se convirtieron, a ojos del mercado, en una fuente adicional de inquietud.

Petróleo: la estructura de futuros preocupa más que el precio spot

El crudo sube de nuevo más de un 2 % y se sitúa en torno a los 99,07-99,54 dólares. Lo más relevante no es el movimiento del contrato más cercano, sino el comportamiento de los futuros a más largo plazo. El contrato forward de Brent al noveno mes sigue marcando nuevos máximos y se encuentra 7 dólares por encima de los niveles de febrero, cuando comenzó el conflicto. La curva, que en su momento mostraba una profunda backwardation (precios futuros más bajos), está cambiando. La mano fuerte está descontando que el conflicto se prolongará mucho más de lo que se reconoce en público.

Las últimas horas han aportado nuevos elementos de tensión. El New York Times publica que Estados Unidos estaría planeando, junto con Israel, una nueva oleada de ataques contra instalaciones nucleares e infraestructuras energéticas iraníes justo después de las elecciones de mitad de mandato. Existe una ventana de casi tres meses, hasta mediados de enero, antes de que tomen posesión los nuevos congresistas y senadores. Además, Washington ha ordenado la retirada de todo el personal no estratégico y de las familias de Arabia Saudí, una medida que el mercado interpreta como preparación ante una posible escalada. Irán, por su parte, sigue colocando minas y, según el Wall Street Journal, ya no dispone de reservas flotantes para atender a sus clientes asiáticos. Su principal fuente de financiación está bajo una presión extrema.

Memorias, volatilidad y correlaciones

Micron acumula una caída del 28,39 % desde máximos. Una de sus plantas en Taiwán está afectada por una huelga. Junto con SK Hynix y Samsung, estas tres compañías controlan el mercado mundial de memorias. Simon White, de Bloomberg, señala que la volatilidad media de las acciones individuales (indicador VXEQ) está elevada, mientras el VIX se mantiene relativamente contenido. La correlación entre los valores del S&P 500 se encuentra cerca de mínimos. Esa baja correlación actúa como colchón: las subidas y bajadas se compensan y apenas se transmiten al índice de volatilidad. El riesgo es que un catalizador común —un frenazo del CAPEX de inteligencia artificial o una subida de las rentabilidades de los bonos— dispare la correlación y, con ella, el VIX.

Europa y el resto de activos

Las caídas se han extendido a Europa. El DAX alemán pierde un 0,79 %, el EuroStoxx 50 un 1,22 % y el Ibex 35 un 1,3 %. El dólar se debilita frente al yen (USD/JPY -0,70 % hasta 157,06) tras comentarios del Banco de Japón. Bitcoin cede cerca de un 2 % hasta los 82.370 dólares. El oro baja un 0,94 % hasta 4.111 dólares y se acerca de nuevo a la zona psicológica de los 4.000. Los bonos actúan una vez más como refugio: el bund alemán sube y el bono estadounidense a 10 años avanza un 0,39 %.

Niveles técnicos del S&P 500

El futuro del S&P 500 cae alrededor de 70 puntos y regresa al centro del rango lateral en el que se mueve desde el 3 de agosto. La zona de soporte fuerte ha subido: ahora se sitúa entre 7.650 y 7.700 puntos. Perder los 7.700 ya no sería un dato menor. Por debajo reaparecen los 7.600 y los 7.500. Por arriba, la resistencia entre 7.800 y 7.900 sigue siendo monumental, y más arriba se encuentra la de 8.000. Sin un catalizador claro, el índice permanece atrapado en el lateral.

Conclusión

La jornada de hoy no responde a una sola noticia negativa que pueda relativizarse con facilidad. Es la suma de la decepción con la conferencia de Meta, el rechazo a la reducción de CAPEX de Tesla, el regreso de las tensiones en torno a CoreWeave, el deterioro de los semiconductores y las memorias, y una escalada geopolítica que está empujando al alza los precios del petróleo a largo plazo. El denominador común es la falta de confianza. Desde el episodio de CoreWeave, el mercado no se fía de la forma en que se está financiando el crecimiento de la inteligencia artificial. Mientras esa desconfianza no se disipe, los rebotes seguirán siendo frágiles y las caídas, como la de hoy, encontrarán terreno abonado.

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Israel de Inverxionclub

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Me gusta estudiar el mercado y sus fundamentales financieros, contribuyo con el canal Inverxionclub donde llevamos un portafolio a mediano/largo plazo de acciones. Rising investrader & techie @Inverxionclub, tiktok: @el_isra

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