Irán aprovecha la debilidad de los bonos y Wall Street cierra con tono mixto
Wall Street cerró este jueves 24 de septiembre de 2026 con un tono mixto, aunque predominantemente negativo. El Nasdaq 100 terminó casi en positivo y el S&P 500 intentó cerrar en verde al final de la sesión, pero la debilidad generalizada fue evidente. El gran catalizador sigue siendo el alza persistente de los rendimientos de los bonos estadounidenses, que han alcanzado niveles que muchos consideran peligrosos. Irán lo sabe y está dispuesto a aprovecharlo al máximo antes de las elecciones de medio mandato.
La cumbre Estados Unidos-China: tregua sin grandes avances
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, confirmó que la tregua comercial entre Estados Unidos y China se ha extendido hasta el 10 de enero. Advirtió, sin embargo, que no está claro si será posible alcanzar un acuerdo más amplio y que es posible que simplemente se prorrogue el actual. Xi Jinping transmitió un mensaje conciliador: pidió coexistencia pacífica, un trato justo para las empresas chinas en Estados Unidos, mantuvo abierta la puerta a la inversión en compañías estadounidenses y ofreció reforzar la cooperación contra el narcotráfico y en materia policial. Reconoció además que ambos países son grandes potencias en inteligencia artificial.
El escenario central apunta a una prórroga de la tregua comercial, algunos acuerdos limitados en compras de tierras raras e interlocución sobre inteligencia artificial, pero sin resolver las grandes disputas en torno a chips, Taiwán o seguridad nacional. También trascendieron conversaciones discretas sobre acusaciones de pruebas nucleares secretas de bajo rendimiento por parte de China, que Pekín niega rotundamente haber violado el tratado de 1996.
Irán y el punto débil de la administración Trump
En el frente iraní, el petróleo volvió a subir. El Brent recuperó el nivel de los 100 dólares tras nuevas escaladas. Arabia Saudita interceptó seis misiles balísticos hutíes e Irán amenazó con una escalada más allá del Golfo Pérsico. Estados Unidos rechazó la propuesta iraní sobre el Estrecho de Ormuz, argumentando que Teherán no lo controla. Un informe de Reuters sobre un posible acuerdo por fases para reabrir el estrecho provocó una fuerte caída temporal del petróleo y un repunte casi vertical del S&P 500 (una vela de cinco minutos cercana al 3 %). El informe fue rápidamente desmentido y los precios del crudo recuperaron terreno. El West Texas Intermediate se situó cerca de los 99 dólares.
El presidente iraní expresó su deseo de que se retome el memorando de entendimiento antes de las elecciones de medio mandato. Sin embargo, quien lidera las negociaciones es el presidente del Parlamento, cuya postura pública resulta mucho más dura. Este último celebró el 5,1 % del bono a 10 años y amenazó con devolver a Estados Unidos a las tasas de los años 70, con altos precios de gasolina, escasez de diésel y “pantalones acampanados”. Irán conoce perfectamente el punto débil de la administración Trump: los rendimientos de los bonos en máximos de casi dos décadas, los precios de la gasolina en máximos estacionales y los del diésel en máximos históricos. Esos factores obligaron a la Reserva Federal a subir tipos cuando el relato era de bajadas. Teherán intentará presionar al máximo hasta las elecciones de noviembre.
Datos económicos: mercado laboral sólido e inmobiliario estancado
Las solicitudes iniciales de desempleo cayeron a 197.000 en la segunda semana de septiembre, el nivel más bajo desde el mínimo de 60 años de 189.000 registrado en julio y por debajo de las expectativas. Las continuas subieron ligeramente a 1,719 millones. Ambos datos confirman un mercado laboral todavía robusto.
Las ventas de viviendas nuevas repuntaron un 6,4 % mensual en agosto tras el desplome de julio, alcanzando un ritmo anualizado de 866.400 unidades, el más alto de 2026. Sin embargo, siguen un 2 % por debajo del año anterior y estancadas desde que las tasas hipotecarias subieron en 2022. El precio medio de la vivienda nueva se desplomó un 5,8 % interanual hasta 393.700 dólares, la mayor caída mensual jamás registrada. En varios momentos el precio de la vivienda nueva ha estado por debajo del de segunda mano debido al escaso inventario de esta última: los propietarios no quieren renunciar a hipotecas al 3 % para firmar otra por encima del 6 %.
Problemas de financiación en los centros de datos
Los Siete Magníficos subieron un 0,68 % frente al S&P 500, impulsados por los grandes hiperescaladores. Meta avanzó más de un 4 %. Sin embargo, los CDS (el coste de protegerse frente al impago) de estas compañías siguen repuntando, generando una clara divergencia entre el mercado de acciones y el de crédito.
Oracle se ha convertido en la oveja negra del grupo. Con un ratio deuda/capital cercano al 500 % y flujos de caja libres previstos negativos durante años, ha tenido que levantar grandes cantidades de deuda para financiar su apuesta por la inteligencia artificial. Su proyecto Júpiter, en Nuevo México, levantó 18.000 millones de dólares hace pocos meses. Esa deuda, que cotizaba cerca de la par, ahora se mueve en torno a 89-91 centavos por dólar. Hoy Oracle invocó una cláusula de fuerza mayor en ese proyecto, argumentando retrasos regulatorios y de infraestructura que podrían impedir que la instalación esté operativa antes de 2028. La medida busca proteger a la compañía de pagos adicionales. Sus CDS marcaron máximos históricos. Otros hiperescaladores y SpaceX también muestran CDS elevados. Los bancos que financiaron inicialmente estas operaciones empiezan a tener dificultades para colocar la deuda.
Amplitud de mercado deteriorada y niveles clave
El gran alivio de los rendimientos de los bonos que impulsó el rally de principios de semana ha desaparecido. El bono a 10 años alcanzó el 5,2 %, una subida de 25 puntos básicos en solo dos días desde el 4,95 %. La sesión de ayer fue la peor para el bono a 10 años desde abril de 2025. El bono a 5 años también superó el 5 %, máximos desde 2007. La subasta a 7 años de hoy fue débil. El movimiento se explica más por tipos reales en niveles no vistos desde 2008 que por expectativas de inflación descontrolada: el mercado está descontando que la era de tipos cero ha terminado y que los tipos se mantendrán altos durante más tiempo.
La amplitud es pésima. Por octavo día consecutivo hay más nuevos mínimos que máximos en la Bolsa de Nueva York. Solo un puñado de compañías, principalmente dentro de los Siete Magníficos, impulsan los índices. El S&P 500 equiponderado marcó mínimos desde finales de junio mientras el índice ponderado se mantiene cerca de máximos. Solo el 28 % de los componentes del S&P 500 cotiza por encima de su media de 50 sesiones. El Russell 2000 muestra clara debilidad. Los bonos de alto rendimiento (HYG) perdieron la media de 200 sesiones y abrieron con gap bajista.
El nivel de 7.700 puntos en el S&P 500 se recuperó tras abrir por debajo. Perderlo activaría presión vendedora de los fondos sistemáticos a partir de 7.643. La volatilidad de los bonos está subiendo con fuerza, mientras el VIX de las acciones se mantiene sorprendentemente calmado. El put/call del Nasdaq 100 ha caído a su tercer ritmo semanal más rápido, lo que indica que los inversores no están comprando protección a la baja.
Conclusión
El mercado opera bajo la presión de unos rendimientos de los bonos que han entrado en zona de peligro. Irán lo sabe y lo está utilizando como arma de presión antes de las elecciones de medio mandato. La tregua comercial con China se prorroga, pero sin resolver las grandes disputas. Los centros de datos empiezan a mostrar grietas de financiación, especialmente en Oracle. La amplitud del mercado es extremadamente estrecha y solo un puñado de grandes tecnológicas actúa como refugio. Mientras los tipos reales sigan subiendo con esta velocidad, la mayoría de activos de riesgo permanecerán bajo presión. Mañana se publican bienes duraderos y el sentimiento de la Universidad de Michigan, donde se espera un deterioro del sentimiento y un repunte de las expectativas de inflación. El bono a 10 años sigue siendo el jefe del mercado.

