El rebote de ayer no convence y Asia abre con debilidad

La sesión de ayer terminó con un rebote en los índices estadounidenses que, analizado en detalle, muestra escasa convicción. Las órdenes de cierre del S&P 500 registraron desequilibrios vendedores de entre 7.000 y 7.900 millones de dólares, un volumen inusualmente elevado. El resumen de la mesa de Goldman Sachs confirma que apenas hubo compra real: el volumen total negociado fue de 15.100 millones de acciones frente a una media anual de 18.500 millones, y la actividad en su mesa se situó en apenas 3 sobre 10. Gestores de fondos y hedge funds cerraron con flujos neutros y volúmenes apagados. El movimiento se sustentó principalmente en el cierre de cortos y en las tecnológicas, mientras el Dow Jones, ajeno a ese rebote, terminó con un leve descenso del 0,07 %.

La tensión crediticia no se ha disipado

Lo que provocó las turbulencias de la semana pasada sigue presente. Los credit default swaps de las compañías del sector de neocloud y centros de datos permanecen en niveles de alerta. El CDS de CoreWeave cerró en 1.090 puntos básicos. Asegurar 10 millones de dólares de deuda de esta compañía cuesta casi 900.000 dólares, lo que equivale a una probabilidad de impago superior al 60 % en los próximos cinco años. Oracle también tocó máximos históricos en 322 puntos básicos. Los CDS de los hiperescaladores, aunque en una escala inferior, continúan subiendo y tocando máximos relativos: Meta lidera con 108 puntos. La señal de riesgo crediticio no se ha desactivado.

Asia no respalda el rebote

La noche asiática ha sido negativa. SK Hynix caía más del 4 % y la bolsa coreana registraba descensos similares. CoreWeave, que el día anterior había llegado a subir un 6 % tras la sorprendente recomendación de compra de Goldman Sachs, perdió todo ese avance al cierre y esta mañana retrocedía otro 2,5 %. Una compañía coreana del mismo sector, que había despertado fuerte interés institucional antes de que estallaran las preocupaciones, salió a bolsa y se desplomó un 32 % en la apertura. El mensaje del mercado sobre este tipo de valores es inequívoco.

Preocupaciones de los inversores institucionales

El informe de Goldman destaca la frustración de los hedge funds ante un mercado errático y la baja rentabilidad. En el sector TMT crecen las inquietudes por los resultados que se están publicando. Hoy al cierre presenta Netflix y mañana Meta. Existe especial atención sobre el gasto de capital de Meta, una compañía con tendencia a consumir su flujo de caja libre y sobre la que planean dudas acerca de la rentabilidad de sus inversiones, incluido el agente Muse. Los inversores también miran de reojo las elecciones de mitad de mandato, los tipos de interés, el crédito, la rentabilidad del capital y la inflación.

La convicción de los clientes en la mesa de derivados de Goldman se encuentra en los mínimos de 2026. Hay un ligero sesgo a vender volatilidad y muy poco apetito por perseguir subidas. El straddle del Nasdaq para el viernes se cotiza en un 2 %, un nivel que ya incorpora los resultados de Meta del miércoles (que se reflejarán el jueves).

Petróleo, geopolítica y reservas estratégicas

El petróleo se mantiene firme en torno a los 99 dólares. Los ataques hutíes y un ataque iraní a un barco mantienen la tensión. Resulta especialmente revelador el comportamiento del futuro de petróleo de diciembre de 2028, que se sitúa claramente por encima de los máximos alcanzados durante la guerra y no deja de subir. La mano fuerte parece cada vez menos confiada en la proyección de oferta a medio plazo.

Trump habría aceptado la posibilidad de reuniones con Putin y representantes chinos para hablar de Ucrania. Al mismo tiempo, anunció 8.000 millones de dólares en ayudas agrícolas para paliar el impacto del diésel caro en el campo estadounidense. El mercado interpreta estas medidas como de escaso calado. Las reservas estratégicas de petróleo de Estados Unidos han tocado nuevos mínimos desde 1982. Ni Estados Unidos, ni China ni la Unión Europea han conseguido reconstituirlas, lo que mantiene una presión estructural alcista sobre el precio del crudo y, por extensión, sobre la inflación.

Movimientos de oro y clima político

Un dato curioso que destaca Goldman es el desplazamiento de oro físico desde la Reserva Federal de Nueva York hacia el Banco de Inglaterra. En agosto se retiraron 40 toneladas de la Fed de Nueva York mientras las tenencias en el Banco de Inglaterra aumentaban en 46 toneladas. La tendencia sugiere una preferencia por el depósito británico. En el plano político, una encuesta de Reuters/Ipsos otorga a Trump un nuevo mínimo histórico de aceptación del 31 %. El presidente ha respondido afirmando que las encuestas están amañadas.

Riesgos en los centros de datos

Se estima que en 2026 hay 47 proyectos de centros de datos retrasados, bloqueados o con problemas. Solo el 35 % de todos los proyectos anunciados se espera que lleguen a buen puerto, debido a dificultades logísticas, oposición vecinal y, sobre todo, de financiación. Existe una cantidad importante de deuda emitida para construir estos centros. Compañías que basan su narrativa de crecimiento casi exclusivamente en esta expansión enfrentan un riesgo no despreciable si los proyectos no se materializan al ritmo esperado.

Como elemento positivo, circulan informaciones sobre un posible acuerdo de Anthropic con Scale para la compra de cómputo por un importe de entre 50.000 y 100.000 millones de dólares. Este tipo de anuncios suele generar alivio temporal en el sector.

Niveles técnicos del S&P 500

El S&P 500 permanece atrapado en un amplio rango lateral. Desde los máximos de mayo, situados en torno a 7.630, apenas ha avanzado unos 60 puntos. El soporte clave se sitúa entre 7.600 (media de 100 sesiones) y 7.650, una zona cuantitativa de enorme fortaleza. La resistencia principal se concentra en 7.900, tras haber perdido relevancia la zona de 7.800. Romper cualquiera de estos dos extremos exigirá un catalizador claro. Mientras tanto, el índice puede seguir moviéndose de forma errática dentro del rango.

Conclusión

El rebote de ayer careció de sustancia: desequilibrios vendedores elevados en el cierre, volumen por debajo de la media, actividad de mesa baja y compra real casi inexistente. La tensión en los CDS de CoreWeave, Oracle y los hiperescaladores no se ha aliviado. Asia abre con debilidad en semiconductores y neocloud. Los inversores institucionales muestran mínima convicción y máxima preocupación por resultados, crédito y rentabilidad del capital. El petróleo a medio plazo cotiza con un sesgo alcista estructural, las reservas estratégicas están en mínimos de décadas y solo el 35 % de los proyectos de centros de datos anunciados parece viable. Mientras el S&P 500 no abandone el rango 7.600-7.900 con un catalizador creíble, la precaución sigue siendo la postura más prudente.

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